lunes, 31 de enero de 2011
Antimateria y agujeros negros
También describen la existencia de la antimateria, la cual ya ha sido largamente confirmada experimentalmente en aceleradores de partículas.
Tomando en consideracion que los agujeros negros solo requieren una cierta maza critica para generar la densidad necesaria para existir, bien puede estar formada por antimateria.
¿Como podríamos diferenciar un agujero negro de materia de uno de antimateria?
Solo por la reacción de sus horizontes de sucesos.
Un agujero "normal" solo disminuye su masa y contrae su horizonte de sucesos mediante la Radiación de Hawking, pero un agujero de antimateria disminuiría su masa cada vez que materia normal callera en su interior. Pares materia-antimateria se aniquilarían simultaneamente, perdería masa y acumularía ingentes cantidades de energía, contrallendo su horizonte de sucesos.
Si consumiera demasiada materia finalmente seria alcanzado el limite de maza critica, desaparecería el horizonte de sucesos y tendríamos, en un solo instante, una sopa de neutrones ultradensa, hipercaliente, mezclada con una astronómica cantidad de energía, explotando y expandiéndose a la velocidad de la luz.
G.
martes, 5 de octubre de 2010
Escritos : Dichos 01
No todo es oscuridad. A veces los peores horrores del hombre afloran a plena luz del día.
g.
Escritos : Sala de Espera
Encontre esto entre unos papeles viejos ... no recuerdo por que lo escribí (hace más de veinte años) pero me pareció interesante:
Sala de espera
Tedio, mezclado con la agonía de la espera.
La suerte esta echada, nada que hacer o decir.
Vienen a buscarme. Rostros inmutables, impávidos.
Caminamos lentamente por el largo pasillo, mientras un sujeto
de negro me lee cosas sin sentido de un pequeño libro.
Llegamos a una sala, rodeada de vidrio,
donde me exponen como un fenómeno.
Me sientan en un extraño trono,
que pocos han tenido el privilegio de usar.
Me sujetan con extrañas ataduras aunque nunca he tenido
la intención de faltar a esta cita.
Me ciñen una corona más extraña aún que presiona mi cabeza y me hace sentir mejor.
Un hombre de traje lee un papel que predice mi destino,
mientras a través de los cristales veo las siluetas de los
que testifican lo que he sido, lo que soy y lo que seré,
refugiándose en la oscuridad, temiendo al parecer que
vea sus rostros.
Poco importa ya todo eso.
Me preguntan si deseo algo en este momento.
Fumo placenteramente el cigarro que es el último
y veo con gusto la impaciencia que se nota flotando,
en oleadas, alrededor mío.
Pido que el hombre importante me acerque el oído y le pido un favor.
Impresionado al parecer, consulta con voz baja a quien esta a su izquierda, este asiente lentamente sin emitir sonido y se dan las instrucciones pertinentes.
Se enciende una luz roja,
todos me miran, esperan,
algunos se remueven incómodos.
Abro la boca,
suspiro con tedio,
y con voz firme, sin dudas,
sin temor,
grito la orden.
Hágase la luz.
G.